Una Nueva reforma laboral contra los trabajadores . Despidos más baratos y contratos más precarios

 

       El pasado día  5 de Febrero el  Gobierno presentó su propuesta de cambios en el mercado laboral, a pesar de que han intentado   presentar   dicha propuesta como suave y   genérica, lo cierto es que plantea   una batería de medidas que vienen a recoger   una   por   una   las   principales   demandas   de   los   empresarios.

     Por   una   parte pretenden   garantizar   que   los   empresarios   puedan   despedir   a   menor   coste (generalizando   el contrato de fomento de empleo con indemnización de 33 días por año   en   lugar   de   45),   y   por   otra   que   puedan   contratar   mano   de   obra   más barata (fomentando los contratos de formación y los contratos a tiempo parcial, y realizando un plan especial de empleo juvenil).

       Asimismo     abre   las   puertas   a   la   progresiva   privatización   de   los   servicios públicos   de   empleo     mediante   las   agencias   privadas   de   colocación.   También permitirán que las ETTS entre en sectores que hasta ahora tenían vedados, como la construcción o los servicios   públicos. Proponen nuevas restricciones y controles  a los trabajadores que  se  den de baja por Incapacidad temporal. Facilitaran que los empresarios puedan hacer   EREs     con menos tramites y mayor facilidad. Quieren adoptar el modelo alemán para combatir los ajustes laborales (reducciones del horario laboral a empresas con problemas, pagando el Estado las horas no trabajadas).

       Por otra parte  se sugieren cambios en la estructura de la negociación colectiva, para  posibilitar    lo que ellos llaman flexibilidad   interna de las   empresas (en la práctica servirá para que muchas más empresas  puedan  legalmente incumplir  los ya escasos derechos recogidos en los convenios colectivos).

       De cara a que los sindicatos oficiales puedan intentar salvar la cara ofrecen un par de señuelos: mejorar la protección social de los contratos a tiempo parcial y de formación, y perseguir mediante la inspección de trabajo el uso fraudulento de las contrataciones temporales.

       Si finalmente salen adelante estas propuestas, estaremos una vez más ante  una gravísima agresión contra los derechos de los trabajadores y una  victoria de la élite financiera y  empresarial.

       Es  un deber ético impedir  que esto suceda.

Secretariado Permanente del Comité Regional Andalucía, CNT-AIT