La revolución sin etiqueta

FUNÁMBULOS | Ilustración de Mamen Moreu | Extraído del cnt nº 426

La toma de conciencia identificativa con el anarcofeminismo, anarquismo, anarcosindicalismo, ateísmo,…., puede desencadenar reacciones significativas en el entorno: De menosprecio a tergiversación; de simplificación a ridiculización,…… Encarnación de admiración o amenaza, todo depende.

Si la toma de conciencia no es meta, sino inicio de camino, no por ello resulta más fácil. Es color pero, también, dolor. Avanzar supone reflexión y esfuerzo, lejos de frases hechas y del abuso de dicotomías en movimientos sociales.

El optimismo necesario —y realista— para impulsar la transformación social se nutre de una enorme tolerancia a la frustración, tan esencial, como inasequible para quienes se desayunan con mensajes de «aprender sin esfuerzo», «el tranquiler» o «contratar Legálitas», en lugar de ir al sindicato.

Avanzar supone reflexión y esfuerzo, lejos de frases hechas y del abuso de dicotomías en movimientos sociales.
(…) Que el narcisismo no nos pierda.
(…) Visualizando que un progreso que deja atrás a congéneres, es un retroceso.

Ante los límites, lo humano es intentar traspasarlos. Más no siempre sabemos mirar o comprender las limitaciones, desde lo diverso. Complejo ejercicio cuando avanzar, a veces significa romper límites, a veces, ponerlos. Cuando la extrema derecha y la patronal hablan de libertad….

Complejo hasta para el intrépido salmón que no vive todo su tiempo remontando el río.

A contracorriente, el salmón descubre paisajes diferentes a los habituales en su giratorio banco de iguales, pero su oportunidad de traspasar límites justamente nació gracias a la supervivencia facilitada por esa colectividad. Que el narcisismo no nos pierda.

No lo hemos inventado nosotras. Siglos luchando por el derecho al propio cuerpo, por el reparto de riqueza, por la armonización entre libertad individual y colectiva, por emancipación que no se hace a costa de otras personas. Siglos entendiendo la diversidad humana como fortaleza. Visualizando que un progreso que deja atrás a congéneres, es un retroceso.

Cada generación libertaria arranca en su tiempo todo lo injusto de lo que es capaz, las prácticas, los saltos que se dan, hablan por sí mismos, no las etiquetas.

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